PARA ENTENDERNOS
Las leyes y normas que nos afectan emanan de la Comunidad europea, de nuestro Parlamento, de la Comunidad Andaluza y de los poderes competentes en materias provinciales y así se completa el cuadro normativo que nos sirve para convivir y para disciplinar éticas y costumbres, imprescindibles para entendernos. El lenguaje toma su turno como elemento de validez que convierte el pensamiento en letra o en palabra y compone la norma sustantiva que esgrime la consolidación de este entendimiento. Tenemos las formas precisas para formularnos deseos, preguntas, peticiones, reproches, insultos, calumnias, piropos, etc y consentimos en asegurar que para el fomento de esta práctica humana de convivir gozamos de aquello que lo hace posible en forma pacífica.
Cuando se lesiona un interés legítimo o se vulnera un derecho fundamental acudimos a las leyes para su recuperación y también nos dota el ordenamiento de las bases y garantías que pueden hacernos recobrar el derecho lesionado. De existir laguna en el derecho, de sus fuentes se obtienen los resultados de la implantación legal que tutele el bien jurídico necesitado de protección.
Indica el anverso descrito que el estado de derecho proyecta en amplitud un completo valor en leyes capaces de constituirse en garantes de los ciudadanos para poder y saber entendernos.
Ramón Llanes.
En directa relación con la literatura, con Huelva, con el Andévalo, con las minas, con la poesía. Interesado especialmente con poesía y fotografía.
martes, 7 de junio de 2011
A LOS QUE HIRIÓ EL AMOR.
Y no siempre fue así. Un tiempo nos trajo sueños, otro tiempo nos dejó sin vida.
En el reino de mis desolaciones me permito creer que estás plenamente en mí, que estoy plenamente en ti; que la calamidad se ha ido, y la tengo aún pegada a las manos, que los días cortos pasados al fragor exquisito de tus besos no son parte de mi recuerdo sino de mi existencia, que la soledad tiene martirios y compensaciones, que no ocurre más que una angustia solidificada con un sabor a pastillas de enfermo agobiándome el pecho.
Me permito creer que no se han terminado los jueves contigo y las brisas vienen a verme, o vendrán de paso para reanimarme con un boca a boca contagioso y eterno, que soy más que yo cuando el abrazo que me traes justifica los tiempos de ausencias, que estoy harto de escribir con letras de dolor las cosas que no te digo, que me haces tanta falta como mis ojos, que no renuncio, no renuncio, no pierdo el bocado que me toca y llama, el campanario que me avisa, el miedo que nunca tuve, que el espacio reservado en la estratosfera sigue vacío con guirnaldas de espera para nosotros, que son muchos los lamentos que se me escapan, que no es justo vivir así.
Me creo en la absurda obligación de sentirme atado a ti por una cobertura cómplice que se ha convertido en un amor tangible y perdurable, que la risa aquella, tuya, cantarina, clara, sincera, fiel y linda, es la música que mis oídos echan de menos con más fuerza, que tengo espasmos de no respirarte.
Me atrevo a escribirte estas heridas sin esparadrapos porque alguna vez has de saber cómo me salva cada día de mi naufragio cualquier tormenta húmeda, cualquier dios sin agallas, cualquier bufón que me cuenta cosas que no me interesan. Ellos me salvan. Salgo a la superficie y todo el horario se convierte en una canción de monosonido, latente y de corriente contínua, es el pensamiento unívoco a ti que me dedico para evitar perecer.
Es amor en toda regla y siempre fue así, y siempre será así aunque los tiempos pretendan convencerme de lo contrario.
Ramón Llanes.
Y no siempre fue así. Un tiempo nos trajo sueños, otro tiempo nos dejó sin vida.
En el reino de mis desolaciones me permito creer que estás plenamente en mí, que estoy plenamente en ti; que la calamidad se ha ido, y la tengo aún pegada a las manos, que los días cortos pasados al fragor exquisito de tus besos no son parte de mi recuerdo sino de mi existencia, que la soledad tiene martirios y compensaciones, que no ocurre más que una angustia solidificada con un sabor a pastillas de enfermo agobiándome el pecho.
Me permito creer que no se han terminado los jueves contigo y las brisas vienen a verme, o vendrán de paso para reanimarme con un boca a boca contagioso y eterno, que soy más que yo cuando el abrazo que me traes justifica los tiempos de ausencias, que estoy harto de escribir con letras de dolor las cosas que no te digo, que me haces tanta falta como mis ojos, que no renuncio, no renuncio, no pierdo el bocado que me toca y llama, el campanario que me avisa, el miedo que nunca tuve, que el espacio reservado en la estratosfera sigue vacío con guirnaldas de espera para nosotros, que son muchos los lamentos que se me escapan, que no es justo vivir así.
Me creo en la absurda obligación de sentirme atado a ti por una cobertura cómplice que se ha convertido en un amor tangible y perdurable, que la risa aquella, tuya, cantarina, clara, sincera, fiel y linda, es la música que mis oídos echan de menos con más fuerza, que tengo espasmos de no respirarte.
Me atrevo a escribirte estas heridas sin esparadrapos porque alguna vez has de saber cómo me salva cada día de mi naufragio cualquier tormenta húmeda, cualquier dios sin agallas, cualquier bufón que me cuenta cosas que no me interesan. Ellos me salvan. Salgo a la superficie y todo el horario se convierte en una canción de monosonido, latente y de corriente contínua, es el pensamiento unívoco a ti que me dedico para evitar perecer.
Es amor en toda regla y siempre fue así, y siempre será así aunque los tiempos pretendan convencerme de lo contrario.
Ramón Llanes.
A LOS QUE HIRIÓ EL AMOR.
Y no siempre fue así. Un tiempo nos trajo sueños, otro tiempo nos dejó sin vida.
En el reino de mis desolaciones me permito creer que estás plenamente en mí, que estoy plenamente en ti; que la calamidad se ha ido, y la tengo aún pegada a las manos, que los días cortos pasados al fragor exquisito de tus besos no son parte de mi recuerdo sino de mi existencia, que la soledad tiene martirios y compensaciones, que no ocurre más que una angustia solidificada con un sabor a pastillas de enfermo agobiándome el pecho.
Me permito creer que no se han terminado los jueves contigo y las brisas vienen a verme, o vendrán de paso para reanimarme con un boca a boca contagioso y eterno, que soy más que yo cuando el abrazo que me traes justifica los tiempos de ausencias, que estoy harto de escribir con letras de dolor las cosas que no te digo, que me haces tanta falta como mis ojos, que no renuncio, no renuncio, no pierdo el bocado que me toca y llama, el campanario que me avisa, el miedo que nunca tuve, que el espacio reservado en la estratosfera sigue vacío con guirnaldas de espera para nosotros, que son muchos los lamentos que se me escapan, que no es justo vivir así.
Me creo en la absurda obligación de sentirme atado a ti por una cobertura cómplice que se ha convertido en un amor tangible y perdurable, que la risa aquella, tuya, cantarina, clara, sincera, fiel y linda, es la música que mis oídos echan de menos con más fuerza, que tengo espasmos de no respirarte.
Me atrevo a escribirte estas heridas sin esparadrapos porque alguna vez has de saber cómo me salva cada día de mi naufragio cualquier tormenta húmeda, cualquier dios sin agallas, cualquier bufón que me cuenta cosas que no me interesan. Ellos me salvan. Salgo a la superficie y todo el horario se convierte en una canción de monosonido, latente y de corriente contínua, es el pensamiento unívoco a ti que me dedico para evitar perecer.
Es amor en toda regla y siempre fue así, y siempre será así aunque los tiempos pretendan convencerme de lo contrario.
Ramón Llanes.
Y no siempre fue así. Un tiempo nos trajo sueños, otro tiempo nos dejó sin vida.
En el reino de mis desolaciones me permito creer que estás plenamente en mí, que estoy plenamente en ti; que la calamidad se ha ido, y la tengo aún pegada a las manos, que los días cortos pasados al fragor exquisito de tus besos no son parte de mi recuerdo sino de mi existencia, que la soledad tiene martirios y compensaciones, que no ocurre más que una angustia solidificada con un sabor a pastillas de enfermo agobiándome el pecho.
Me permito creer que no se han terminado los jueves contigo y las brisas vienen a verme, o vendrán de paso para reanimarme con un boca a boca contagioso y eterno, que soy más que yo cuando el abrazo que me traes justifica los tiempos de ausencias, que estoy harto de escribir con letras de dolor las cosas que no te digo, que me haces tanta falta como mis ojos, que no renuncio, no renuncio, no pierdo el bocado que me toca y llama, el campanario que me avisa, el miedo que nunca tuve, que el espacio reservado en la estratosfera sigue vacío con guirnaldas de espera para nosotros, que son muchos los lamentos que se me escapan, que no es justo vivir así.
Me creo en la absurda obligación de sentirme atado a ti por una cobertura cómplice que se ha convertido en un amor tangible y perdurable, que la risa aquella, tuya, cantarina, clara, sincera, fiel y linda, es la música que mis oídos echan de menos con más fuerza, que tengo espasmos de no respirarte.
Me atrevo a escribirte estas heridas sin esparadrapos porque alguna vez has de saber cómo me salva cada día de mi naufragio cualquier tormenta húmeda, cualquier dios sin agallas, cualquier bufón que me cuenta cosas que no me interesan. Ellos me salvan. Salgo a la superficie y todo el horario se convierte en una canción de monosonido, latente y de corriente contínua, es el pensamiento unívoco a ti que me dedico para evitar perecer.
Es amor en toda regla y siempre fue así, y siempre será así aunque los tiempos pretendan convencerme de lo contrario.
Ramón Llanes.
lunes, 6 de junio de 2011
Aún no es navidad.
Aún no es navidad y ya tenemos en los sentimientos la lista de seres que forman parte de nuestro mejor universo del alma.
Posiblemente no seamos capaces de darles todo lo que deseamos que tengan,
Posiblemente no podamos tener la magia necesaria para acercarles a eso que llaman felicidad,
Posiblemente les imaginemos con más alegría que nunca y les hagamos un hueco más grande en nuestra vida,
Posiblemente cantemos con ellos los cantos del amor,
Posiblemente disfrutemos por estar juntos,
Posiblemente no alcanzaremos las ilusiones pensadas para nuestros seres queridos,
Pero posiblemente se alegren si les dedicamos un minuto para pensarles, un minuto para darles un abrazo y un minuto para dedicarles la mejor sonrisa.
Cadena ser
Ramón llanes. 18-12-09.
Aún no es navidad y ya tenemos en los sentimientos la lista de seres que forman parte de nuestro mejor universo del alma.
Posiblemente no seamos capaces de darles todo lo que deseamos que tengan,
Posiblemente no podamos tener la magia necesaria para acercarles a eso que llaman felicidad,
Posiblemente les imaginemos con más alegría que nunca y les hagamos un hueco más grande en nuestra vida,
Posiblemente cantemos con ellos los cantos del amor,
Posiblemente disfrutemos por estar juntos,
Posiblemente no alcanzaremos las ilusiones pensadas para nuestros seres queridos,
Pero posiblemente se alegren si les dedicamos un minuto para pensarles, un minuto para darles un abrazo y un minuto para dedicarles la mejor sonrisa.
Cadena ser
Ramón llanes. 18-12-09.
Aún no es navidad.
Aún no es navidad y ya tenemos en los sentimientos la lista de seres que forman parte de nuestro mejor universo del alma.
Posiblemente no seamos capaces de darles todo lo que deseamos que tengan,
Posiblemente no podamos tener la magia necesaria para acercarles a eso que llaman felicidad,
Posiblemente les imaginemos con más alegría que nunca y les hagamos un hueco más grande en nuestra vida,
Posiblemente cantemos con ellos los cantos del amor,
Posiblemente disfrutemos por estar juntos,
Posiblemente no alcanzaremos las ilusiones pensadas para nuestros seres queridos,
Pero posiblemente se alegren si les dedicamos un minuto para pensarles, un minuto para darles un abrazo y un minuto para dedicarles la mejor sonrisa.
Cadena ser
Ramón llanes. 18-12-09.
Aún no es navidad y ya tenemos en los sentimientos la lista de seres que forman parte de nuestro mejor universo del alma.
Posiblemente no seamos capaces de darles todo lo que deseamos que tengan,
Posiblemente no podamos tener la magia necesaria para acercarles a eso que llaman felicidad,
Posiblemente les imaginemos con más alegría que nunca y les hagamos un hueco más grande en nuestra vida,
Posiblemente cantemos con ellos los cantos del amor,
Posiblemente disfrutemos por estar juntos,
Posiblemente no alcanzaremos las ilusiones pensadas para nuestros seres queridos,
Pero posiblemente se alegren si les dedicamos un minuto para pensarles, un minuto para darles un abrazo y un minuto para dedicarles la mejor sonrisa.
Cadena ser
Ramón llanes. 18-12-09.
Aún no es navidad.
Aún no es navidad y ya tenemos en los sentimientos la lista de seres que forman parte de nuestro mejor universo del alma.
Posiblemente no seamos capaces de darles todo lo que deseamos que tengan,
Posiblemente no podamos tener la magia necesaria para acercarles a eso que llaman felicidad,
Posiblemente les imaginemos con más alegría que nunca y les hagamos un hueco más grande en nuestra vida,
Posiblemente cantemos con ellos los cantos del amor,
Posiblemente disfrutemos por estar juntos,
Posiblemente no alcanzaremos las ilusiones pensadas para nuestros seres queridos,
Pero posiblemente se alegren si les dedicamos un minuto para pensarles, un minuto para darles un abrazo y un minuto para dedicarles la mejor sonrisa.
Cadena ser
Ramón llanes. 18-12-09.
Aún no es navidad y ya tenemos en los sentimientos la lista de seres que forman parte de nuestro mejor universo del alma.
Posiblemente no seamos capaces de darles todo lo que deseamos que tengan,
Posiblemente no podamos tener la magia necesaria para acercarles a eso que llaman felicidad,
Posiblemente les imaginemos con más alegría que nunca y les hagamos un hueco más grande en nuestra vida,
Posiblemente cantemos con ellos los cantos del amor,
Posiblemente disfrutemos por estar juntos,
Posiblemente no alcanzaremos las ilusiones pensadas para nuestros seres queridos,
Pero posiblemente se alegren si les dedicamos un minuto para pensarles, un minuto para darles un abrazo y un minuto para dedicarles la mejor sonrisa.
Cadena ser
Ramón llanes. 18-12-09.
jueves, 2 de junio de 2011
CON DIENTES POSTIZOS
Sabiamente las elecciones solo son una vez cada cuatro años; en casa nunca habíamos votado para determinar el poder de los padres; en el pueblo mandaba el de siempre y lo aceptábamos; ahora se dirige el cotarro con dientes postizos, figuran unos pero ordenan otros, de tal manera que pocas veces, los de abajo, nos enteramos de las insidias y monsergas que se cuecen detrás de la boca. Si fuera por interés general el patrimonio industrial de Tharsis jamás hubiera desaparecido, allí estaba toda la historia, y las decisiones la han convertido en chatarra para interés de la nada. Si fuera por ideología el patrimonio permanecería como bien cultural para disfrute de todas las generaciones, teniendo en cuenta además que el consistorio está dirigido por un partido progresista que defiende el arma de la cultura como bien esencial para el desarrollo de los pueblos. Sin embargo mi pueblo ha perdido consistencia, ha perdido la conciencia de saber guardar todo aquello que se debe poner en valor para conocimiento de los ciudadanos.
Qué mala manera de gobernar es esta, tan de moda, de hacerlo con dientes postizos, sin miedo al dolor, a la incontinencia del pudor, sin llegar a alterar el sueño de quienes distribuyen las consignas a capricho, cuando se trata de bienes ajenos y no propios. Qué inculta fórmula para el progreso, qué poca sensibilidad social. Sabiamente las elecciones solo ocurren cada cuatro años pero los desencantos nacen todos los días.
Ramón Llanes. 13-5-2011.
publicado en laHuelva de junio 2011
Sabiamente las elecciones solo son una vez cada cuatro años; en casa nunca habíamos votado para determinar el poder de los padres; en el pueblo mandaba el de siempre y lo aceptábamos; ahora se dirige el cotarro con dientes postizos, figuran unos pero ordenan otros, de tal manera que pocas veces, los de abajo, nos enteramos de las insidias y monsergas que se cuecen detrás de la boca. Si fuera por interés general el patrimonio industrial de Tharsis jamás hubiera desaparecido, allí estaba toda la historia, y las decisiones la han convertido en chatarra para interés de la nada. Si fuera por ideología el patrimonio permanecería como bien cultural para disfrute de todas las generaciones, teniendo en cuenta además que el consistorio está dirigido por un partido progresista que defiende el arma de la cultura como bien esencial para el desarrollo de los pueblos. Sin embargo mi pueblo ha perdido consistencia, ha perdido la conciencia de saber guardar todo aquello que se debe poner en valor para conocimiento de los ciudadanos.
Qué mala manera de gobernar es esta, tan de moda, de hacerlo con dientes postizos, sin miedo al dolor, a la incontinencia del pudor, sin llegar a alterar el sueño de quienes distribuyen las consignas a capricho, cuando se trata de bienes ajenos y no propios. Qué inculta fórmula para el progreso, qué poca sensibilidad social. Sabiamente las elecciones solo ocurren cada cuatro años pero los desencantos nacen todos los días.
Ramón Llanes. 13-5-2011.
publicado en laHuelva de junio 2011
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